Por qué se recortan los emails en Gmail, Outlook y otros clientes de correo y cómo evitarlo
Pablo Díaz · 11 Mar, 2026 · Email marketing avanzado · 3 min
Si sueles recibir newsletters o campañas de email, es posible que en algún momento hayas visto un aviso en Gmail que dice algo como “Mensaje recortado. Ver mensaje completo”.
Tal que así:

Este aviso aparece cuando el cliente de correo decide ocultar parte del contenido del email porque su código HTML supera ciertos límites técnicos.
En Gmail, ese límite está en aproximadamente 102 KB. Cuando se supera, el sistema muestra solo la primera parte del mensaje y oculta el resto tras un enlace que muchos usuarios simplemente no llegan a pulsar.
Hoy vamos a entender por qué ocurre y cómo podemos evitarlo para que nuestras campañas de email marketing sean efectivas así como la experiencia con nuestros suscriptores
¿Qué consecuencias tiene el recorte en tus campañas?
Cuando un email se recorta, el lector no ve el contenido completo del mensaje. Y eso tiene un impacto directo en el rendimiento de la campaña.
Si el CTA principal aparece en la parte recortada, el lector nunca lo verá. Lo mismo puede ocurrir con el enlace de baja, que normalmente va al final del email. Y si el píxel de seguimiento también queda oculto, la apertura puede no registrarse correctamente.
Por eso conviene situar los elementos más importantes, especialmente el CTA principal, en la primera parte del mensaje. Así, aunque el email se recorte, lo esencial sigue siendo visible.
¿Por qué se produce el recorte?
El límite de Gmail no tiene en cuenta el peso de las imágenes ni los archivos adjuntos. Lo que evalúa es el tamaño del código HTML del mensaje: texto, enlaces, etiquetas, estilos CSS y código de seguimiento.
Esto explica por qué un email con poco texto visible puede superar el límite si tiene una plantilla muy cargada, y por qué otros con bastante contenido se mantienen por debajo si están bien optimizados.
Las causas más habituales son:
- Plantillas con HTML complejo generado por herramientas de email marketing
- Código CSS redundante o duplicado
- Reutilización de plantillas a las que se han ido añadiendo bloques sin limpiar lo anterior
- Secciones repetidas o estructuras que no han sido optimizadas
Otros clientes de correo gestionan esto de forma diferente. Algunos muestran el mensaje completo aunque sea pesado; otros aplican sus propias limitaciones. Gmail es el caso más conocido y el que afecta a más usuarios.
¿Cómo detectar si tu email tiene riesgo de recortarse?
La señal más evidente es el propio aviso de Gmail cuando recibes el mensaje. Pero para detectarlo antes de enviar la campaña tienes dos opciones:
- La primera es usar una herramienta de testing como About My Email que analiza el peso del HTML del mensaje a partir de un envío de prueba.

- La segunda es hacerlo manualmente
Envíate el email de prueba a una cuenta de Gmail, abre el mensaje y accede a la opción “Mostrar original”.

Una vez que se abre, descargas el original y en tu ordenador miras el peso en el botón derecho > más información para ver los KB

Una vez descargado el archivo, puedes comprobar su peso en tu ordenador con botón derecho > más información.
Si supera o se acerca a los 100 KB, el riesgo de clipping es elevado.
¿Cómo evitar que tus emails se recorten?
La solución principal es mantener el código HTML por debajo de los 100 KB. Para ello:
- Revisa y simplifica tus plantillas periódicamente, eliminando bloques y estilos que no uses.
- Evita copiar contenido desde otros editores sin limpiar el código que arrastra.
- Si reutilizas plantillas, asegúrate de partir siempre de una versión limpia.
Son ajustes sencillos que, aplicados con regularidad, garantizan que tus emails se muestren completos y que ningún elemento clave quede oculto para tus suscriptores.


